Rafa Berrio - Grupo Deriva

Blog de Rafa Berrio, grupo Deriva

miércoles, junio 22, 2005

El videoclip. 22 junio 05

Miércoles 22 de junio 2005.

Mañana de resaca moderada. Siempre siento una pizca de repugnancia el día después de los conciertos. Será el deje amargo de mi ego.
No tenemos tiempo que perder .Hoy es el gran día de las filmaciones para el video-clip que realiza mi parisino primo carnal y querido Jean Conde. (Juantxo en casa), para la canción de Harresilanda titulada "Algo delicado y difícil". En el desayuno Jean me explica que ayer rodaron durante las pruebas de sonido en los exteriores de Anoeta y en mi propio concierto en el Ernest Lluch y que éste ha sido filmado entero y en planos cortos. Está muy contento con el rostro de Ione.
La logística nos obliga a dividirnos en dos grupos: Gemma llevará a los parisinos y a nuestra actriz Ainhoa hasta la casa de "su pareja en la ficción", Kevin, en Hondarribia, y yo iré a buscar atrezzo al local de ensayo y más tarde recoger por su casa a la asistente de fotografía, Susana Rico.
Cuando Susana y yo llegamos a las murallas de Onyarbi el equipo ya está rodando con todo el aparato. Kevin y Ainhoa hacen una escena de bicicletas y desencuentros. Nabil sigue fimando al que filma y ayudando con los paneles blancos de reflejo lumínico. El césped inmaculado de la muralla, la mañana soleada, hace que todo parezca fresco y excitante. Jean está en su medio tras el objetivo y se le nota en el brillo de los ojos. Me dispongo a observar fumando tranquilamente mi Farias. LLega la escena de "la playa". Se trata de otro desencuentro algo cómico entre actor y actriz. A esas horas de un día de labor el lado del espigón se encuentra casi vacío. Me quedo sin pisar la arena sentado sobre una roca viendo desde lo alto cómo se despliega el equipo. Quiero preservar también a mi perro Delin en la sombra.
Jean está dando indicaciones tras el trípode. Susana sujeta las planchas reflectantes. Todos se mueven laboriosamente. En derredor la gente que toma el sol se percata de que "algo sucede". Pronto todas las miradas convergen en la "escena". Los paseantes por la orilla se detienen en el límite de filmación. Cuando Jean grita "acción" continúan su paseo, obedientes. No puedo por menos de reirme desde lo alto. Y la risa fluye y fluye. Me mira mi perro ajeno a todo. Kevin y Ainhoa se han puesto ya en traje de baño. Entran, salen del agua. Vuelven a repetir, etc. Descubrimos en el actor a un cómico verbal y gestual de primera categoría. Sencillamente descojonante. Parece que hacen una pareja excelente por el desparpajo que muestran. A Jean se le va enrojeciendo el cuello quemado por el sol. Voy a por helados. Al menos seré el responsable de catering.
Hora de comer.Todos al restaurante del Camping Jaizkibel. Cremas de sol y un sombrero de paja para el enrojecido Director. Y sin siesta, lo cual me deprime mucho. Escena de travelling de bicicletas junto al cementerio de Hondarribia. El travelling es sencillamente mi propia furgoneta conducida en segunda velocidad.
Llega al "plató" desde Donostia mi dúo de voz : Ione Olaizola. De momento ni ella ni yo tenemos nada que hacer sino mirar y reírnos discretamente, irremediablemente por los rincones.
Escena del aereopuerto. Quinto desencuentro. La dificultad está en que debe desarrollarse "mientras" aterriza o despega un avión. Tenemos los horarios pero nadie sabe en qué punto de la pista lo harán. Hay tiempos muertos de ensayo mientras se espera la hora.
Nabil a lo lejos afina el oído como un sioux contra el cielo esperando el sonido de los motores. Como es normal toman tierra en el costado opuesto a donde se encuentra el equipo. Todos a lo largo del puntal nos desplazamos como en cámara rápida. El objetivo ha podido captar dos aterrizajes al fin, pero Jean tuerce esceptico el gesto. Final de las escenas en exteriores.
Son las siete de la tarde y nos disponemos a invadir la casa de Kevin. Mientras Susana monta con Nabil el nuevo plató en el garaje, Jean aprovecha para filmar una escena a Ione y a mí en la Alameda de Onyarbi, muy cerca de la casa de Kevin. Se trata de aparecer y desaparecer tras los grandes árboles. Entrar y salir. Entra Ione, salgo yo...Muchas tomas. Caminar en zig-zag por la hilera de los gruesos plátanos de sombra.( hay 96 ejemplares). Regresar por el mismo camino. Es un juego de niños. Ultima escena: en el garaje cerrado de Kevin. Montamos un equipo para que suene sin parar la canción "Algo delicado y difícil". Hay un fondo de tela negra y tres focos sabiamente colocados. Ruedan Kevin y Ainhoa dentro. Susana asiste. Nabil corrige ademanes y anima. Ione y yo junto al compañero de piso de Kevin, el extravagante mago Ian, tomamos cerveza en la sala contigua para no cargar el ambiente.
De vez en cuando veo por la puerta entreabierta escenas apasionadas entre los actores al ritmo de la música. La luz es tórrida y sofisticada y Ainhoa está en el colmo de la sensualidad. No se quedan atrás las miradas azul marino de Kevin.
Parece que Jean está en racha. No paran ni para abrir una jodida cerveza. Llega el turno de Ione y mío en el mismo plató. Debemos hacer un triple play-back de la canción: plano corto, luego plano perfil, luego plano medio con guitarras y cada uno por separado en los tres casos.
Me ha maquillado Ainhoa en la cocina de Kevin para quitar los brillos de la piel. Esta intimidad, esta proximidad de sus manos en mi cara me trastorna.
A la luz del baño parezco el maestro de ceremonias de la película " Cabaret" o quizá el payaso listo del circo. Hay algo de pervertido y degenerado en mi semblante pintado. Comienzo las tomas, repetir, etc... Es una sensación turbadora ser objeto de la cámara. Le toca el turno a Ione. Estoy libre . Ya puedo beber desaforadamente.
Jean y Nabil están en el punto culminante. Ione lo ha hecho de maravilla. El rodaje ha terminado. Ha llegado por fin Gemma con su halo habitual de cascabeles. Descanso de el equipo en la terraza de Kevin, a la luz de las velas, mientras el mago Ian nos deleita con trucos de magia y escamoteo.Grandes aplausos en el número de los alfileres engullidos. Ainhoa se resiste a creer y porfía con el mago de las barbas de chivo y aspecto vagabundo.
Cenamos muy tarde en el último bar de La Marina. Invadimos el Ortzadar donde está Ana en la barra. Cocteles y ginebra seca de despedida. El hombre es un ser de lejanías: Aún no nos hemos separado y ya nos echamos dolorosamente de menos. Nos damos cuenta de lo que es pertenecer a "un equipo" y de lo extraordinario del acontecimiento pasado. Los parisinos pagan la última. Ana nos aguanta por la amistad con el bar ya cerrado.
Regreso de todo el mundo a Donostia. Ultimas copas en la discoteca de la Zurriola ya muy diezmados. Todo es borroso...todo es confuso...
PD. El jueves a las dos de la tarde despido a Jean y Nabil en la estación de Hendaia. Jean me dice que tiene seis horas de grabación para tres minutos de canción. El montaje y la edición estará terminado para setiembre. Nos abrazamos en el andén. Agito un simbólico pañuelo blanco al tiempo que parte el tren . Qué solo me he quedado de pronto.